lunes 9 de noviembre de 2009

CASOS DEL CORAZON

Mi novio embarazó
a mi prima

RAQUEL (29, Mirones).- La vida me hizo una mala jugada, doctora, pues cuando tenía todo listo para mi boda y hasta había comprado los pasajes para mi luna de miel, descubrí que mi novio me era infiel, pero lo peor de todo fue saber que me engañaba con mi propia prima.

Tuve una relación de cinco años en los que jamás imaginé que Gustavo me era infiel. Nos llevábamos bien, nunca me dio motivos para pensar que tenía otra y confiaba ciegamente en él.

Nunca vi nada extraño entre él y mi prima, por lo que me cayó como un baldazo de agua fría saber que el hijo que esperaba era de Gustavo. En la familia ignorábamos de quién era el hijo de Patricia, pus no le conocíamos pareja alguna, pero nadie sospechaba en lo más mínimo que mi novio era el responsable de su embarazo.

La verdad saltó a la luz faltando dos semanas para mi boda, cuando Patricia me buscó, rompió en llanto y me confesó que tenía un romance con Gustavo, que todo había empezado casi dos años atrás, cuando después de mi cumpleaños mi novio la llevó a su casa.

Ambos habían tomado licor y se dejaron llevar por el momento. Desde entonces mi prima y Gustavo mantuvieron un romance furtivo sin importarles la mentira y cuánto me lastimarían porque tarde o temprano siempre se sabe la verdad.

Ahora tengo el corazón destrozado, me muero de la vergüenza por la cancelación de la boda y, como si fuera poco, mis padres están enfrentados con mis tíos, los papás de Patricia, pues los culpan de no haberla educado bien.

Gustavo tuvo la desfachatez de pretender continuar la relación, lo que empeoró las casas. Como si fuera poco, ha dejado a mi prima y se desapareció del mapa.

CONSEJO: Tienes que olvidar lo sucedido y voltear esa página negra de tu vida. Tomará tiempo pero no será imposible. ¡Suerte!

viernes 6 de noviembre de 2009

CASOS DEL CORAZON



Mi suegra se parece a "Teresita"

GERARDO (32, Cercado de Lima). Carmen y yo llevamos cinco años de enamorados y ella en varias ocasiones me ha pedido formalizar nuestra relación, es decir, casarnos. Pero tengo ciertas dudas y todo desde que conocí a su señora madre.

Mi enamorada es casi diez años menor que yo, pero eso nunca nos ha importado, ni a su mamá, quien me recibió con las puertas abiertas el día que ingresé a su hogar. Doña Teresa tiene 40 años de edad y es una mujer que se deja querer. Es muy atractiva y, disculpe mi insolencia, tiene unas caderas espectaculares y sensuales movimientos al bailar. Por ello en el barrio le dicen "Teresita", en alusión a una actriz de una serie de televisión.

Ella es madre soltera y confieso que me ha robado el corazón. Carmen aún no se ha dado cuenta que siento algo más que afecto y respeto por su madre y creo que mi suegra está sospechando mis verdaderas intenciones hacía ella, esto luego de asistir a una pollada. Carmen es muy tímida para bailar, prefirió conversar con sus amigas en dicha actividad, pero yo aproveché la ocasión para estar más cerca de mi suegra.

La tomé de la cintura para bailar salsa sensual, luego de las caderas para bailar perreo. Ella nunca se opuso. Tragos van, tragos vienen, una cumbia y una balaba fue el clímax de nuestra unión. Sí, la besé. Fue un 'piquito', pero no hicimos 'click', pues Teresa me empujó y se marchó molesta. Mi enamorada no se dio cuenta de nada y nos retiramos del lugar a las cinco de la mañana.

Desde aquella fecha no he vuelto a ir a su hogar porque pienso que pasará algo malo. Doctora no sé como terminará este dilema. No sé si decir la verdad.

Consejo:

Has perdido la cabeza y traicionado el amor de tu enamorada, así como la confianza de tu suegra. Será mejor que te alejes de ambas y ordenes tus pensamientos y si es posible busca la ayuda de un profesional. Suerte.

martes 3 de noviembre de 2009

HUMOR

domingo 1 de noviembre de 2009

CASOS DEL CORAZON

Se puso pechos y acabó la relación

FABIAN (33, Los Olivos).- Por dejarse llevar por unas amigas del trabajo que son asiduas clientes de los spa, las peluquerías y los cirujanos , mi novia pasó casi un año ahorrando para someterse a un implante de senos y, según ella, verse mejor.

Al conocer a Sonia era una muchacha sencilla, simpática que cuidaba su cuerpo con ejercicios y eso teníamos en común, pues frecuentábamos el mismo gimnasio y es ahí donde nos vimos por primera vez.

Sin embargo, con el pasar del tiempo cambió de trabajo y conoció a sus nuevas compañeras con las que modificó su ritmo de vida, al punto que salía correr muy temprano antes de ir a su oficina y a la salida iba al gimnasio el doble de las horas acostumbradas.

Poco a poco comenzamos a alejarnos, pues tenemos menos tiempo para vernos los días de semana y los sábados se la pasa en un spa. Los domingos nos vemos un rato y ya casi no vamos discotecas porque se le ha dado por dormir temprano y no trasnochar para no arrugarse.

Lo peor es que de pronto comenzó a decir que tenía los senos caídos y muy pequeños y no podía luir bien sus escotes, así que se puso a ahorrar casi un año, hasta que se puso los famosos implantes. Estuvo más de dos semanas intocable, adolorida y hasta de mal humor por el malestar después de la operación. Reconozco que quedó muy bien, pero cuando tuvimos intimidad y se los toqué le dije que los sentía.

Entonces se molestó, me dijo que se había operado para gustarme más, que gastaba más de lo que podía en los spa para estar más bella para mi, que era un mal agradecido y que jamás volvería a tocar sus nuevos senos. Por último me dijo que si no le gustaba como estaba me podía ir por donde vine. En resumen, doctora, esos benditos pechos son motivo de pleito entre ambos. Ya le pedí disculpas pero Sonia no entiende razones, dice sentirse muy ofendida y no quiere verme.

CONSEJO: Si realmente amas a tu novia insiste en hablar con ella y pedirle disculpas hasta que las acepte. Dile que la amas por como es, que te gusta tal y como está y no necesita de cirugías. Quizá necesita que a ayudes a mejorar su autoestima.

viernes 30 de octubre de 2009

REVISTA WAKARANAI


Caricatura de la orquesta "El Barrio Canta" La salsa hecha realidad, para ser portada de la conocida revista Wakaranai que circula en Japón. Un saludo para el Editor Mario Rafael Castro Ganoza.

CASOS DEL CORAZON

Hace el amor y se desmaya

ANTONIA (33, Tarma).- Estoy muy preocupada por mi relación con Carlos Manuel, pues nunca pensé que por la diferencia de edad entre ambos nuestras relaciones íntimas representarían un peligro para él.

Mi esposo es veinte años mayor que yo y me fijé en él porque hacía deporte, jugaba fútbol, iba al gimnasio y salía a correr todas las mañanas antes de ir a trabajar.

Nuestros encuentros íntimos eran ardientes y más que placenteros, sobre todo para Carlos Manuel que quedaba exhausto y tenía que despertarlo para irnos cada uno a su casa, sobre todo porque en ese tiempo seguía viviendo con su ex mujer.

Estuvimos ocultándonos un buen tiempo hasta que se divorció y a los seis meses nos casamos. Ya tenemos siete meses de matrimonio y sería muy feliz sino fuera porque Carlos Manuel ya no es el de antes en la cama. Ocurre, doctora, que como vivimos juntos nuestro ritmo sexual se ha incrementado y mi esposo, si bien cumple me satisface, después de llegar al clímax queda desmayado.

La primera vez que le pasó eso casi me muero del susto, pues llegamos al punto culminante de la relación, se quedó privado y como a los siete minutos reaccionó. Se sentía bien, aunque cansado por el encuentro sexual. Pero esa no fue la única vez, doctora, ahora cuando hacemos el amor termina desmayado, lo cacheteo y no reacciona.

Cuando despierta me dice que se siente bien y que lo tengo tan loco y lo exprimo tanto que pierde el conocimiento cada vez que llega al orgasmo. Le he dicho para ir al doctor pero no quiere y ahora ya me está dando miedo pedirle tener sexo, pues temo que en cualquier momento le de un soponcio y se quede muerto en la cama.

CONSEJO: Creo que debes convencer a tu esposo de ir a un médico, pues si se desmaya es porque se descompensa por algo. No dejes pasar más tiempo. ¡Suerte!

martes 27 de octubre de 2009

CASOS DEL CORAZÓN

Le di mi corazón y era casado

Josefina (25, San Luis) Conocí a Carlos, 15 años mayor que yo, hace cinco meses en una pollada en San Juan de Lurigancho. Me lo presentó un primo que vive por allí. Su caballerosidad y atención hacia mi persona me encantó y acepté bailar durante toda la noche sólo con él.

Me preguntó si tenía enamorado y le respondí que no, que estaba sola y sin compromiso. Él agregó que estaba sólo y le creí. Ese día fue maravilloso y al final de la fiesta le di mi celular y correo electrónico para poder comunicarnos.

Luego de dos días me llamó para saludarme y por la noche lo encontré conectado al Chat y conversamos entretenidamente hasta la madrugada. A la semana me invitó a salir y acepté. Llegó con su auto a mi casa y fuimos a comer. Paseamos por un hermoso parque de Surco y luego fuimos a un cine barranquino para ver una romántica historia de amor. Cuando caminábamos por el Puente de los Suspiros se me declaró. Le dije que sí y nos besamos apasionadamente bajo la luna. Le comentó que nuca nadie me había llevado a tan hermosos lugares y tratado con tanto respeto y amabilidad. Pero todo no fue felicidad.

Doctora, pasé los mejores meses de mi vida a su lado. Pero un día mientras compraba unos dulces, cayó de billetera una foto. Las recogí y me venció la curiosidad. En la fotografía posaba junto a una mujer y tres niños. Hoy sé que era su familia, su mujer e hijos. Retrocedí y las guardé en mi bolsillo.

Cuando entramos al hotel, me preguntó asustado y nervioso si había encontrado unos papeles en el piso. Le dije que no. Salió apurado del lugar y retornó 15 minutos después.

Entonces, me armé de valor y le entregué la fotografía y exigí me revelé la verdad. Dijo que se estaba divorciando y pronto saldrían los papeles. Traté de creerle, pero me fui entre lágrimas. Hoy no sé que hacer, si ignorarlo todo o alejarme de su lado para siempre.

CONSEJO:

Olvida a ese tipo que ha jugado contigo al no ser sincero desde el principio. Al parecer sólo busca divertirse y lo seguirá haciendo. Recapacita, eres joven aún, pues ese hombre no te conviene y sólo te traerá sufrimientos.