viernes, 28 de octubre de 2011
viernes, 23 de abril de 2010
CASOS DEL CORAZÓN
Mi esposo no me hace feliz

REBECA (33, San Miguel).- Llevo tres años de casada y debo confesar hasta con un poco de vergüenza que no soy feliz en la intimidad, pues mi esposo no logra darme la satisfacción que esperaba. Antes de casarnos no tuvimos relaciones sexuales porque José Luis me decía que deseaba tener una verdadera luna de miel y guardar esos deseos para nuestra primera noche juntos. A mi esa idea me pareció fantástica, pues lo tomaba hasta como un juego, como si fuéramos un par de jovencitos inexpertos que tendríamos nuestro primer encuentro íntimo y reconozco que esa incertidumbre me resultaba excitante. Sin embargo, doctora, la luna de miel me resultó frustrante porque no colmó mis expectativas, pero lo atribuí a que José Luis estaba pasado de tragos. Después he ido disculpando la falta de satisfacción que siento porque lo amo, pero ya son tres años y la situación no ha cambiado, pues mi marido siempre hace lo mismo, no varía, no me dice para hacer juegos sexuales y no logra que yo llegue al clímax, pues él llega al orgasmo muy rápido. Esta situación está generando que me ponga de mal humor y a veces pierda la paciencia con mi esposo, quien se extraña de mi mal carácter. Sinceramente no sé qué hacer, pues también me da vergüenza tocar el tema con él, ya que no sé cómo decirle que no me satisface sin que se vaya a ofender. Yo amo a José Luis, doctora, pero no sé cómo hacer para tener un matrimonio feliz, pues me siento insatisfecha sexualmente, a pesar de que él es muy cariñoso y hacemos el amor seguido, pero nunca colma mis expectativas. Yo no quiero divorciarme ni perder mi matrimonio porque hay mucho amor de por medio, pero como usted comprenderá, el sexo también es importante.No quisiera que la relación termine de estropearse o que acabe cayendo a otras tentaciones y por buscar placer engañe a mi esposo.
CONSEJO: Cuando estén en intimidad plantéale los juegos que quieres, llévalo a hacer cosas diferentes para que poco a poco encuentren nuevas maneras de satisfacción. Si las cosas no cambian, quizá necesiten ir juntos a una terapia o a un médico, pues tal vez tenga un problema de eyaculación precoz.
sábado, 19 de diciembre de 2009
CASOS DEL CORAZON


besado a otro hombre que no sea su padre, ni siquiera en la mejilla. CONSEJO: Piensa bien antes de casarte. Si se comporta tan machista ahora que son novios, con qué cosas te saldrá después de casados. Quisá no te deja usar pantalones y te obliga a usar faldas largas y que te peines como su mamá. CASOS DEL CORAZON
con mi hermana


ELOISA (28, Ayacucho).- Todas las cosas malas me sucedieron en corto tiempo, doctora, al punto que a veces me pongo a pensar qué mal he hecho para que Dios me castigue de la manera en que lo está haciendo.
Después de varios años de matrimonio descubrí que mi esposo me engañaba, pues en más de una ocasión le encontré las boletas de un hotel y manchas de lápiz labial en las camisas.
Nunca le dije nada porque tiene un carácter muy fuerte y no quería peleas ni discusiones delante de mis hijos. Callé un buen tiempo hasta que un día, cuando me pidió tener intimidad, le increpé su actitud y ocurrió lo que me temía. Empezó a gritar, a decirme que estaba loca y que le inventaba amantes.
Di por terminada la pelea para que no se despertaran mi hijos y de ahí en adelante omití hablar del asunto. Lamentablemente nunca he trabajado, pues me casé con Leoncio al año de salir del colegio y siempre me dediqué a criar a mis hijos, por lo que soporto sus engaños, pues si lo boto no tendría cómo mantener a mis hijos.
Pero eso no es lo peor doctora. Lo más terrible fue enterarme de que la mujer con la que me engañaba era mi propia hermana a quien siempre le abrí las puertas de mi casa.
Mi hermana es mayor que yo, está soltera y siempre ha vivido la vida loca. No es la primera vez que se mete con un hombre casado y ha tenido problemas con las esposas que le hacen escándalos, pero jamás imaginé que podría meterse con mi esposo.
Como si fuera poco, a pesar de haber sido descubiertos, Leoncio sigue saliendo con mi hermana y nuestra relación está por los suelos, pues yo ya no tolero que me toque y ni siquiera puedo contarle a mis padres lo que ocurre, pues los pobres morirían de un infarto.
CONSEJO: Tienes que aprender a quererte más y perderle el miedo a tu esposo. No puedes tolerar que se burle de ti sólo porque no trabajas. Algo tienes que hacer, vender dulces, lo que sea, para rehacer tu vida al lado de tus niños.
sábado, 28 de noviembre de 2009
CASOS DEL CORAZON
noche de bodas


MARTINA (31, Independencia).- Siete años de noviazgo no fueron suficientes para conocer al que fue mi esposo tan sólo por unas horas, pues el hombre al que creía conocer al dedillo me decepcionó más rápido de lo esperado.
Aún cuando habíamos tenido pequeñas separaciones durante el tiempo que éramos novios, yo seguía muy enamorada de Manuel y por eso me casé con él, pese a la oposición de mi madre y hermanas.
Confieso que a mi madre nunca le gustó Manuel y el mismo día de mi boda, cuando incluso estaba con mi traje blanco, me pidió que lo pensara bien y que no me casara porque ese hombre me haría sufrir.
Y es que mi madre me había visto llorar cuando nos peleábamos y se desaparecía uno o dos meses y después retomábamos la relación.
Nuestras separaciones nunca se dieron por infidelidades, sino por el carácter especial de Manuel, quien siempre quería que las cosas se hicieran a su modo, aún cuando no tuviera la razón y porque como hijo único había sido criado demasiado egoísta.
Pero yo no quise escuhar a nadie y me casé pensando que después lo haría cambiar en nombre de nuestro amor.
Así que el día de la boda llegué radiante al altar, sin imaginar que unas horas después el mundo se me vendría encima.
Después de casarnos y de la recepción en la que bailé hasta el cansancio, nos fuimos al hotel para pasar la noche de bodas. Entré a la habitación con ganas de estar juntos, pero todo fue un desastre.
Manuel de pronto se molestó porque no le había gustado la cena y me culpó de eso, cuando quien había hecho el contrato con los del buffet había sido su madre porque conocía a las personas encargadas.
Discutimos y lo desconocí por completo, pues se alteró y me lanzó una sonora bofetada con la que acabó el matrimonio.
CONSEJO: Es lo mejor que has podido hacer, nadie merece golpearte. Mantente firme y no cedas a sus ruegos. Las heridas de amor las cura el tiempo. ¡Suerte!
jueves, 26 de noviembre de 2009
CASOS DEL CORAZON
por las gorditas

Desde muchacho siempre me inclinaba por las gorditas y me gustaba entablar amistad con ellas, antes que con mis demás amigas.
Confieso que soy un poco pintón, entonces no me han faltado oportunidades de enamorar chicas simpáticas y de buen cuerpo, pero ninguna de ellas me atrae ni despierta sentimientos en mí, aún cuando en más de una ocasión se me han insinuado para salir.
Siempre les digo que no y me inclino por enamorar a as más gorditas, sin importarme si son más altas que yo ni el volumen de su figura, pues lo que a mi me enciende es tener una pareja robusta, llena de vida y con bastante carne para acariciar.
En el trabajo mis compañeros me molestan, pues mientras ellos le echan el ojo a las jovencitas delgadas y de buen cuerpo, yo paro detrás de los gorditas, incluso más redonditas que Teresita de Al fondo hay sitio
Hasta mis amigas del trabajo se molesta conmigo porque me dicen que rechazo sus invita
ciones para ir a bailar o tomar un trago y prefiero rondar a las gorditas, sobre todo a una nueva compañera que todavía no acepta salir conmigo, pues piensa que me estoy burlando de ella.Lo que me preocupa, es que mis amigos me dicen que tengo una fijación con las mujeres voluminosas, pues nunca me han conocido una enamorada que sea delgada. Y cuando les digo que lo que más me excita en la intimidad es ver sus kilos demás me dicen que quizá tengo alguna obsesión.

CONSEJO: No creo que tengas ninguna fijación sexual, simplemente te gustan las gorditas y punto. Sigue tus deseos y sentimientos y olvídate de las críticas del resto.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
CASOS DEL CORAZON
Tengo miedo de
Nuestro romance va viento en popa pero a escondidas, pues sus padres me conocen sólo como un amigo más del grupo de amistades que la frecuenta, pero no imaginan que soy el dueño de su corazón.
Entre nosotros hemos hablado de ha
cer una vida juntos, formar un hogar y tener hijos, pero para eso tengo que presentarme ante sus padres para pedirles la mano y ese es mi temor y el de Lucía.
Tenemos miedo de que su padre me bote de la casa y haga hasta lo imposible para separarnos, pues si bien tengo un buen empleo y podríamos llevar una vida decorosa, ya que ambos trabajamos, no tengo la fortuna que don Zacarías quiere para su hija.
Lucía me ha dicho hasta para casarnos en secreto y después afrontar las cosas, pero no sé si esa sea la solución, pues yo quiero casarme con ella como Dios manda y tener una fiesta en la que bailemos el danubio azul y celebremos nuestra unión.
¿Usted cree que debo seguir la idea de Lucía y casarnos a escondidas?
CONSEJO: Nada mejor que la verdad por delante. Si los dos son adultos y trabajan, entonces empiecen a preparar su boda y cuando ya tengan todo listo, incluso alquilado el lugar donde vivirán, le dan la noticia a los padres. Tu enamorada también tiene que ponerse fuerte.
domingo, 22 de noviembre de 2009
CASOS DEL CORAZON
Es muy aburrido
en la cama

No es que al principio de la relación Antonio haya sido más apasionado que ahora o que con los años haya disminuído su ritmo sexual.
Soy yo la que lo lleva a cambiar de posición, pero siempre tiene que ser en la cama, no quiere pararse ni sentarse o experimentar en otras partes de la casa.
Cuando le digo para ir
al mueble de la sala o hacerlo sobre la alfombra, me dice que es mejor en la cama, que le duelen las piernas o que está cansado.
Y si al principio de nuestro matrimonio lo hacíamos casi a diario y después con los años dos o tres veces por semana, ahora con las justas una vez a la semana y a veces hasta cada veinte días.
Sinceramente no sé por qué Antonio es así. En más de una ocasión hemos hablado sobre variar al hacer el amor y me promete que será innovador y me dará sorpresas, pero siempre termina haciendo lo mismo.
Y como si fuera poco, doctora, después de hacer el amor se pone a ver películas, pues es fanático del séptimo arte y tiene una colección de cintas.
No sé cómo hacer para que mi esposo se atreva a variar en la intimidad. Hasta me he disfrazado de caperucita, de colegiala y mucama para ver si se enciende y se motiva a hacer cosas nuevas, pero no me ha dado resultado.
CONSEJO: Tal vez sea necesario que acudan a terapia de pareja o donde un sexólogo que los ayude a renovar su vida íntima. Lo bueno de todo esto es que no guardes silencio y sigas luchando por mejorar tu relación.
CASOS DEL CORAZON
las tentaciones
ABEL (45, Salamanca).- La vida me ha llevado a vivir una serie de aventuras amorosas que he tenido sin buscarlas, prácticamente después de ser acosado por mujeres que he conocido y porque, confieso, soy débil ante las tentaciones, tengo poca voluntad y me rindo fácilmente ante los requerimientos de una fémina.
Nunca he sido mujeriego y en la época de soltero tenía enamoradas a las que respetaba y jamás las engañaba, pero cuando me casé las cosas cambiaron y empecé a tener jale con las mujeres.
Primero fue una amiga que conocí por el trabajo. Comenzó a llamarme y no paró hasta que salí con ella. Nos hicimos amigos y por mi mente n o pasaba tener nada con ella, pues estoy felizmente casado, pero Flavia era demasiado insistente y terminé enredándome con ella.
A los meses corté esa relación, pero no pasó ni un mes y conocí a Elisa, la nueva vecina del barrio que siempre buscaba pretextos para tocar la puerta de mi casa. Hasta se hizo amiga de mi esposa para entrar a mi casa y conversar conmigo. Inventaba caños que goteaban y hasta fusibles quemados para que fuera a su casa a ayudarla y allí aprovechaba para acosarme. Finalmente terminé cediendo a sus encantos y siéndole infiel una vez más a mi esposa.
Ahora estoy pasando por una situación similar con una compañera de trabajo que me coquetea, me escribe correítos insinuantes y busca cualquier pretexto para acercarse a mi escritorio e invitarme a tomar un trago.
Estoy luchando para no ceder, doctora, pero no sé cuánto resistiré. Necesito que me diga cómo hacer para tener más fuerza de voluntad y eludir las tentaciones.
CONSEJO: Piensa en tu esposa y en que estás arriesgando tu hogar. Si te consideras un hombre inteligente, entonces piensa con la cabeza y no con otra cosa. Las tentaciones estarán siempre a la vuelta de la esquina y sólo depende de ti alejarlas.
lunes, 9 de noviembre de 2009
CASOS DEL CORAZON
a mi prima

RAQUEL (29, Mirones).- La vida me hizo una mala jugada, doctora, pues cuando tenía todo listo para mi boda y hasta había comprado los pasajes para mi luna de miel, descubrí que mi novio me era infiel, pero lo peor de todo fue saber que me engañaba con mi propia prima.
Tuve una relación de cinco años en los que jamás imaginé que Gustavo me era infiel. Nos llevábamos bien, nunca me dio motivos para pensar que tenía otra y confiaba ciegamente en él.
Nunca vi nada extraño entre él y mi prima, por lo que me cayó como un baldazo de agua fría saber que el hijo que esperaba era de Gustavo. En la familia ignorábamos de quién era el hijo de Patricia, pus no le conocíamos pareja alguna, pero nadie sospechaba en lo más mínimo que mi novio era el responsable de su embarazo.
La verdad saltó a la luz faltando dos semanas para mi boda, cuando Patricia me buscó, rompió en llanto y me confesó que tenía un romance con Gustavo, que todo había empezado casi dos años atrás, cuando después de mi cumpleaños mi novio la llevó a su casa.
Ambos habían tomado licor y se dejaron llevar por el momento. Desde entonces mi prima y Gustavo mantuvieron un romance furtivo sin importarles la mentira y cuánto me lastimarían porque tarde o temprano siempre se sabe la verdad.
Ahora tengo el corazón destrozado, me muero de la vergüenza por la cancelación de la boda y, como si fuera poco, mis padres están enfrentados con mis tíos, los papás de Patricia, pues los culpan de no haberla educado bien.
Gustavo tuvo la desfachatez de pretender continuar la relación, lo que empeoró las casas. Como si fuera poco, ha dejado a mi prima y se desapareció del mapa.
CONSEJO: Tienes que olvidar lo sucedido y voltear esa página negra de tu vida. Tomará tiempo pero no será imposible. ¡Suerte!
viernes, 6 de noviembre de 2009
CASOS DEL CORAZON
Mi suegra se parece a "Teresita"
GERARDO (32, Cercado de Lima). Carmen y yo llevamos cinco años de enamorados y ella
en varias ocasiones me ha pedido formalizar nuestra relación, es decir, casarnos. Pero tengo ciertas dudas y todo desde que conocí a su señora madre.
Mi enamorada es casi diez años menor que yo, pero eso nunca nos ha importado, ni a su mamá, quien me recibió con las puertas abiertas el día que ingresé a su hogar. 
Ella es madre soltera y confieso que me ha robado el corazón. Carmen aún no se ha dado cuenta que siento algo más que afecto y respeto por su madre y creo que mi suegra está sospechando mis verdaderas intenciones hacía ella, esto luego de asistir a una pollada. Carmen es muy tímida para bailar, prefirió conversar con sus amigas en dicha actividad, pero yo aproveché la ocasión para estar más cerca de mi suegra.
La tomé de la cintura para bailar salsa sensual, luego de las caderas para bailar perreo. Ella nunca se opuso. Tragos van, tragos vienen, una cumbia y una balaba fue el clímax de nuestra unión. Sí, la besé. Fue un 'piquito', pero no hicimos 'click', pues Teresa me empujó y se marchó molesta. Mi enamorada no se dio cuenta de nada y nos retiramos del lugar a las cinco de la mañana.
Desde aquella fecha no he vuelto a ir a su hogar porque pienso que pasará algo malo. Doctora no sé como terminará este dilema. No sé si decir la verdad.
Consejo:
Has perdido la cabeza y traicionado el amor de tu enamorada, así como la confianza de tu suegra. Será mejor que te alejes de ambas y ordenes tus pensamientos y si es posible busca la ayuda de un profesional. Suerte.
domingo, 1 de noviembre de 2009
CASOS DEL CORAZON

FABIAN (33, Los Olivos).- Por dejarse llevar por unas amigas del trabajo que son asiduas clientes de los spa, las peluquerías y los cirujanos , mi novia pasó casi un año ahorrando para someterse a un implante de senos y, según ella, verse mejor.
Al conocer a Sonia era una muchacha sencilla, simpática que cuidaba su cuerpo con ejercicios y eso teníamos en común, pues frecuentábamos el mismo gimnasio y es ahí donde nos vimos por primera vez.
Sin embargo, con el pasar del tiempo cambió de trabajo y conoció a sus nuevas compañeras con las que modificó su ritmo de vida, al punto que salía correr muy temprano antes de ir a su oficina y a la salida iba al gimnasio el doble de las horas acostumbradas.
Poco a poco comenzamos a alejarnos, pues tenemos menos tiempo para vernos los días de semana y los sábados se la pasa en un spa. Los domingos nos vemos un rato y ya casi no vamos discotecas porque se le ha dado por dormir temprano y no trasnochar para no arrugarse.
Lo peor es que de pronto comenzó a decir que tenía los senos caídos y muy pequeños y no podía luir bien sus escotes, así que se puso a ahorrar casi un año, hasta que se puso los famosos implantes.
Entonces se molestó, me dijo que se había operado para gustarme más, que gastaba más de lo que podía en los spa para estar más bella para mi, que era un mal agradecido y que jamás volvería a tocar sus nuevos senos. Por último me dijo que si no le gustaba como estaba me podía ir por donde vine. En resumen, doctora, esos benditos pechos son motivo de pleito entre ambos. Ya le pedí disculpas pero Sonia no entiende razones, dice sentirse muy ofendida y no quiere verme.
CONSEJO: Si realmente amas a tu novia insiste en hablar con ella y pedirle disculpas hasta que las acepte. Dile que la amas por como es, que te gusta tal y como está y no necesita de cirugías. Quizá necesita que a ayudes a mejorar su autoestima.
viernes, 30 de octubre de 2009
CASOS DEL CORAZON


ANTONIA (33, Tarma).- Estoy muy preocupada por mi relación con Carlos Manuel, pues nunca pensé que por la diferencia de edad entre ambos nuestras relaciones íntimas representarían un peligro para él.
Mi esposo es veinte años mayor que yo y me fijé en él porque hacía deporte, jugaba fútbol, iba al gimnasio y salía a correr todas las mañanas antes de ir a trabajar.
Nuestros encuentros íntimos eran ardientes y más que placenteros, sobre todo para Carlos Manuel que quedaba exhausto y tenía que despertarlo para irnos cada uno a su casa, sobre todo porque en ese tiempo seguía viviendo con su ex mujer.
Estuvimos ocultándonos un buen tiempo hasta que se divorció y a los seis meses nos casamos. Ya tenemos siete meses de matrimonio y sería muy feliz sino fuera porque Carlos Manuel ya no es el de antes en la cama.
La primera vez que le pasó eso casi me muero del susto, pues llegamos al punto culminante de la relación, se quedó privado y como a los siete minutos reaccionó.
Cuando despierta me dice que se siente bien y que lo tengo tan loco y lo exprimo tanto que pierde el conocimiento cada vez que llega al orgasmo. Le he dicho para ir al doctor pero no quiere y ahora ya me está dando miedo pedirle tener sexo, pues temo que en cualquier momento le de un soponcio y se quede muerto en la cama.
CONSEJO: Creo que debes convencer a tu esposo de ir a un médico, pues si se desmaya es porque se descompensa por algo. No dejes pasar más tiempo. ¡Suerte!
