sábado, 3 de octubre de 2009

CASOS DEL CORAZON



Se escapa del trabajo con la otra

CONSUELO (33, Salamanca).- De nada me sirvió controlar a mi esposo, llevarlo y recogerlo del trabajo para que no sacara los pies del plato, pues se las ingenió para engañarme en sus horas de trabajo.

Después de sufrir una terrible decepción perdí la confianza en los hombres. Por eso cuando conocí a Ernesto me propuse no dejarme engañar otra vez y tomé todas mis precauciones, pero al final de nada me valieron porque nuevamente acabé decepcionada.

Después del matrimonio y acabada la luna de miel, cuando ambos regresamos a nuestros empleos, todos los días en mi carro dejaba a mi esposo en la puerta de su trabajo y por las noches lo recogía. Así me sentía más segura y confiada de que a la salida de la oficina no se iría por otro lado y no cayera en tentaciones.

Pero un día le encontré unos mensajes en su celular y casi me caigo de espaldas. Era un mensaje cariñoso de una mujer que le pedía verse nuevamente. No entendía en qué momento Ernesto se escapa, así que decidí faltar un día a mi oficina y espiarlo.

Fue de esa manera que lo sorprendí saliendo del trabajo a la hora del refrigerio, tomar un taxi y llegar hasta la esquina de un hotel donde se encontró con su amante. Estuvo exactamente hora y media dentro del hotel y después salió bien bañado con la mujer, cada uno tomó un taxi y él se regresó a su oficina.

En la noche le increpé su engaño y me dijo que estaba loca. Sin embargo, cuando le di detalles de todo no tuvo más opción que reconocer su infidelidad. Ahora nuevamente estoy sola y no sé si volveré a encontrar el amor de una persona fiel.

CONSEJO: Creo que fuiste demasiado posesiva con tu pareja y, aunque no justifico su engaño, sin querer lo empujaste a la infidelidad. Recuerda que es mejor sola que mal acompañada. Sin embargo no pierdas la fe, no todos los hombres son iguales.

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